Aerotermia y baterías pueden multiplicar tu autoconsumo solar. La aerotermia es una bomba de calor que extrae energía del aire para producir calefacción, refrigeración y agua caliente con un consumo eléctrico reducido. Combinada con placas solares, la electricidad necesaria puede salir íntegramente del tejado, creando un sistema renovable con ahorros superiores al ochenta por ciento. Sin embargo, gran parte de la producción solar se concentra a mediodía, mientras que muchas demandas de calefacción o ACS aparecen al amanecer y noche. En este artículo veremos cuándo tiene sentido almacenar esa energía en baterías para alimentar la aerotermia y aumentar la independencia eléctrica de tu vivienda.

Cómo funciona la aerotermia con placas solares y baterías

Aerotermia transforma kilovatios eléctricos en varios kilovatios térmicos. Una bomba de calor aerotérmica aprovecha el calor del aire y, por cada kilovatio eléctrico consumido, puede entregar entre tres y cinco kilovatios térmicos. Esta relación se conoce como COP y explica por qué la aerotermia reduce hasta un 60% el consumo frente a calefacción eléctrica convencional. Si esa electricidad llega desde tus placas fotovoltaicas, el sistema se vuelve prácticamente renovable, con costes de funcionamiento muy bajos durante gran parte del año. En climas templados como la Comunidad Valenciana, esta combinación permite cubrir calefacción, refrigeración y agua caliente usando solo una fracción de la energía eléctrica comprada.

Las baterías guardan los excedentes solares para más tarde. Durante las horas de día, la generación fotovoltaica suele superar el consumo de la vivienda y de la bomba de calor en primavera y otoño. Sin batería, esa energía sobrante se vierte a la red y se compensa en factura, pero a un precio por kilovatio inferior al de compra. Con batería, los excedentes cargan los acumuladores y, cuando cae el sol, la instalación puede abastecer la aerotermia y consumos sin recurrir a la red. En pruebas reales, este esquema ha reducido las importaciones de la red a menos de un kilovatio hora, manteniendo el consumo cubierto con energía propia.

Convierte tus excedentes solares en calefacción nocturna y reduce casi a cero la energía comprada

Qué son los excedentes solares y cómo mejoran el autoconsumo

Los excedentes solares son energía que tu casa no usa. Hablamos de excedente cuando tus placas producen más electricidad de la que están consumiendo la aerotermia y el resto de electrodomésticos en ese mismo instante. En instalaciones conectadas a red, esa energía se vierte automáticamente al sistema eléctrico y la comercializadora la compensa restando su valor en la factura mensual. En 2025, compañías pagan por kilovatio excedentario cantidades entre cinco y diez céntimos, dependiendo la tarifa y de si estás en mercado libre o regulado. Sin embargo, el precio al que compras electricidad en horas punta suele superar esos valores, especialmente cuando el término energético rebasa quince céntimos por kilovatio.

Las baterías convierten excedentes en consumo evitado muy caro. Cuando almacenas la energía que antes vertías, dejas de venderla a cinco o diez céntimos y pasas a no comprarla a quince o más. El beneficio real no es tanto el ingreso por excedentes como la electricidad que no necesitas importar en momentos de demanda, como tardes y noches. En hogares con demanda térmica alta, la batería se descarga cada día para la aerotermia nocturna y el autoconsumo puede acercarse al 80%. Así, los excedentes dejan de ser un simple descuento en la factura y se convierten en calefacción, refrigeración y agua caliente generadas con tu energía.

La batería convierte excedentes solares en ahorro, reduciendo compras de electricidad en horas punta

Cuándo compensa instalar baterías para aerotermia en casa

Las baterías son más interesantes cuando existe consumo estable. Si tu vivienda utiliza aerotermia para calefacción y agua caliente durante el año, la bomba de calor se convierte en una demanda constante de electricidad. En esos casos, la batería se carga con excedentes al mediodía y se vacía por la tarde y noche, aprovechando casi toda su capacidad diariamente. Además, si estás en tarifas con diferencia entre horas valle y punta, evitar consumos nocturnos puede recortar el plazo de amortización del sistema de almacenamiento. En climas suaves como la costa mediterránea, la combinación de aerotermia, fotovoltaica y baterías puede lograr porcentajes muy altos de autoconsumo.

No siempre compensa instalar baterías desde el primer día. Si tu consumo térmico es bajo o estacional, la batería puede permanecer horas llena, sin descargarse de forma regular y alargando el plazo de retorno. También sucede en viviendas con tarifas planas o con poca diferencia entre precios valle y punta, donde el ahorro por desplazar consumo horario es reducido. A esto se suma que una batería doméstica de litio suele representar una inversión de miles de euros, alrededor de cinco mil en capacidades intermedias. Por eso, antes de decidir, conviene estudiar producción y consumo, simulando cómo se cargaría y descargaría la batería en tu caso durante un año completo.

La batería exige inversión y análisis; no siempre es rentable desde el primer día

Cómo dimensionar la batería para una bomba de calor

El tamaño de la batería debe seguir tu demanda térmica. Una bomba de calor residencial para calefacción y agua caliente puede funcionar horas cada día, con consumos eléctricos que oscilarán entre dos y cinco kilovatios. A modo orientativo, una batería en torno a cinco kilovatios hora suele cubrir entre dos y cuatro horas de una bomba de calor doméstica. Si buscas alimentar la aerotermia durante toda la noche en invierno, suele ser necesario subir a capacidades cercanas o superiores a diez kilovatios hora. Más allá de estas cifras orientativas, el dimensionamiento ideal llega tras medir consumos reales, simulando varios días típicos para evitar quedarte corto o sobredimensionar.

La instalación eléctrica condiciona tanto la potencia como la batería. En pisos y casas unifamiliares medianas encontramos redes monofásicas, donde son habituales baterías entre siete y quince kilovatios hora para sistemas de aerotermia. En viviendas grandes con bombas de calor potentes y suministro trifásico, se valoran capacidades de entre veinte y treinta kilovatios hora para cubrir usos eléctricos. En cualquier caso, la clave no está en la potencia de la bomba, sino en cómo se reparte tu consumo durante las estaciones del año. Por eso, instaladores expertos en fotovoltaica y aerotermia, como Bluegold Energía, colaborador de Iberdrola, usamos datos de consumo antes de recomendar una capacidad de batería.

Tu red eléctrica y tus hábitos de consumo determinan la capacidad óptima de batería

Conclusión

Aerotermia, solar y baterías forman un ecosistema energético muy potente. La aerotermia reduce la energía necesaria para climatizar tu vivienda y, al alimentarse con fotovoltaica, convierte cada hora de sol en calor y frío asequibles. Las baterías permiten que los excedentes de mediodía se transformen en confort nocturno y en una dependencia menor de los precios volátiles de la red. Sin embargo, no existe respuesta universal y solo el análisis conjunto de consumos, producción solar, tarifas y clima permite saber si la inversión encaja. Si estás valorando la aerotermia con baterías en la Comunidad Valenciana, apoyarte en un estudio profesional te ayudará a decidir si merece pena almacenar energía.

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