Elegir sistema de calefacción condiciona tu factura durante años. La subida del gas y la mejora de la aerotermia han cambiado el cálculo. Muchos hogares de la Comunidad Valenciana valoran ahora sustituir la caldera. La duda habitual es cuánto se ahorra y cuándo se recupera la inversión. Este artículo compara ambos sistemas con datos actuales de 2026.

La aerotermia ahorra entre un 45 y un 55%. Ese ahorro se compara con una caldera de gas en una vivienda media. La instalación cuesta entre 6.000 y 12.000 euros según la potencia. El periodo de amortización habitual está entre 6 y 10 años. Con ayudas de 2026, ese plazo puede bajar a 4 o 6 años.

Cómo funciona cada sistema y por qué cambia el coste

La caldera de gas quema combustible para generar calor. Una caldera de condensación moderna aprovecha cerca del 100% del gas. Eso significa que un kWh de gas produce, como mucho, un kWh de calor. Su eficiencia no puede superar ese techo físico. Además, el precio del gas marca directamente el coste de cada kWh útil. 

La aerotermia no quema nada: mueve calor del aire. Usa electricidad para extraer energía térmica del ambiente exterior. Su eficiencia se mide con el SCOP, el rendimiento medio anual. Un SCOP de 3,5 significa 3,5 kWh de calor por cada kWh eléctrico. Los equipos actuales rondan valores de 2,8 a 4,5 según el modelo.

Mover calor rinde más que quemarlo 

Ahorro real: por qué ronda el 45-55%

El ahorro nace de la diferencia de eficiencia. Con un SCOP de 3,5 y electricidad a 0,18 €/kWh, el calor sale a unos 0,051 €/kWh. Con gas en el mercado libre, ese mismo calor ronda 0,09 a 0,11 €/kWh. Esa brecha explica reducciones de factura del 40 al 65%. En la mayoría de viviendas el rango realista se sitúa entre el 45 y el 55%.

No todas las viviendas ahorran lo mismo. El ahorro depende del aislamiento, del clima y del sistema de emisión. El suelo radiante trabaja a baja temperatura y mejora el rendimiento. En la Costa Blanca, con inviernos suaves, la aerotermia mantiene un SCOP alto. Una vivienda de 90 m² con gas puede gastar entre 1.200 y 1.800 euros al año.

Cada vivienda ahorra según clima y aislamiento 

Inversión inicial y periodo de amortización

La aerotermia exige una inversión inicial mayor. Un equipo completo cuesta entre 6.000 y 12.000 euros en vivienda unifamiliar. Instalaciones grandes o de alta temperatura pueden superar esa cifra. Una caldera de condensación, en cambio, se instala por 2.500 a 4.500 euros. Esa diferencia de precio es la que se recupera con el ahorro anual.

El plazo de retorno depende del ahorro conseguido. Con un ahorro de 800 a 1.500 euros al año, el retorno ronda 6 a 10 años. En zonas frías, con más demanda de calefacción, el plazo se acorta. En la Comunidad Valenciana el retorno suele situarse en la parte media. Tras amortizarla, el ahorro se mantiene durante la vida útil del equipo.

El ahorro anual devuelve la inversión

Ayudas de 2026 en la Comunidad Valenciana

Las ayudas reducen la inversión y el plazo de retorno. La deducción del IRPF permite descontar hasta un 20 o 40% de la obra. Su base máxima anual es de 5.000 euros por vivienda. Los Certificados de Ahorro Energético aportan entre 1.000 y 3.500 euros al sustituir una caldera fósil. El IVACE puede sumar convocatorias autonómicas cuando están abiertas.

Conviene revisar también las bonificaciones municipales. Muchos ayuntamientos reducen el IBI y el ICIO por instalar renovables. Estas ayudas cambian cada año y conviene verificarlas antes de decidir. Combinadas, pueden bajar el retorno a un plazo de 4 a 6 años. Un presupuesto personalizado es la mejor forma de calcular tu caso.

Las ayudas locales acortan el retorno 

Conclusión

La aerotermia es hoy una alternativa sólida al gas. Ahorra entre un 45 y un 55% frente a una caldera convencional. Exige más inversión inicial, pero se amortiza en 6 a 10 años. En la Comunidad Valenciana, las ayudas de 2026 acortan aún más ese plazo. Pedir un estudio personalizado convierte las estimaciones en una decisión firme.

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